Mis ojos vidriosos

Líneas que se llenan de recuerdos, de dolor. Imposible para mí permanecer al margen del que es el primer accidente de la alta velocidad española en toda su historia: el descarrilamiento del Alvia cerca de Santiago de Compostela.

Una  parte de experiencia vital positiva está ligada a los viajes en tren. He recorrido España en este maravilloso medio de transporte. He viajado por uno de los trayectos con más incidencias de la red ferroviaria del país (Madrid-Murcia-Cartagena) y he pasado por a aquella fatídica vía unidireccional que hay después de la estación de Chinchilla donde en 2003 dos trenes chocaron en lo que fue un accidente sin precedentes. En aquel imprevisto se encontraba un primo lejano, que salió herido leve, y al que tuvimos el pavor de ver grabado por la televisión -con gestos de reprobación a las cámaras- y lleno de hollín. Jamás se me quitará esa imagen de la cabeza. A las víctimas jamás se les quitan esas imágenes de la cabeza; por ello hay que tratar las instantáneas en los medios con una pizca de tacto.

También he viajado en un tramo parecido al Madrid-Ferrol: Madrid-Sevilla-Cádiz. El tren es Alvia pero utiliza la vía del AVE, como en el caso del de Santiago. El tren para en medio de la nada (unos kilómetros después de Santa Justa) y realiza el cambio de vía al acorde con la larga distancia, como en el caso del de Santiago. Siempre he sido un gran amante de los transportes y soy un observador enfermizo de todo de lo que soy un gran amante, pero eso no me otorga ni un ápice de ganas de sentenciar lo que sí o lo que no ha pasado en un caso y materia de la que no soy experto ni de la que siquiera tengo una serie de conocimientos básicos.

A veces, más de las que muchos se creen, es mejor guardar silencio y observar para luego poder opinar.

P.D.: Volví a conectarme a ‘Hora 25’. Presentaba Pedro Blanco, pero el enorme trabajo de toda su redacción me hizo sentirme otra vez oyente suyo. Era oyente habitual cuando lo presentaba Carlos Llamas, y dejé de escucharlo una vez falleció a causa de un cáncer. Sólo lo había escuchado una vez más a conciencia: cuando Àngels Barceló daba a conocer que habían encontrado el cuerpo de nuestro Pablo en la selva de Perú. Parece que el luto ha teñido de negro mi relación de oyente con la Ser, en lo que parece ser una gran moraleja de por qué dejé de escucharla.

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“Tontacos”: una nueva especie

Imagen‘Otra movida’ finaliza su estancia en las sobremesas de Neox, como ya hiciera un año atrás ‘Tonterías las justas’ en Cuatro. Es, ahora sí, el final del camino para un grupo de personas enmarcadas en el proyecto juvenil de la productora de Pablo Motos, 7yAcción.

Como las grandes empresas, tiene muchísimos seguidores y muchísimos detractores. Este proyecto ha sido histórico, y debe ser recordado por ello, independientemente del gusto de cada uno.

Entre los momentos destacables del proyecto, están:

– Ser el programa de terminó de darle la puntilla en audiencia a todo un histórico como ‘Sé lo que hicisteis…’ con ‘Tonterías las justas’, lo que acabó por retirar al formato de LaSexta de las pantallas definitivamente.

– Ser el primer programa español en llegar a 1 millón de amigos en la red social Facebook, lo cual nos da una dimensión de la repercusión positiva en el target de audiancia buscado.

– Ser el primer programa diseñado para una cadena de TDT en España, con ‘Otra movida’, y conseguir con ello el mayor dato de audiencia de la historia de la cadena, amén de ser la punta de lanza de los nuevas ideas del Grupo Antena 3.

– Y para mí, el más destacable: ser el punto de creación de una nueva especie en la audiencia española: los “tontacos”.

Lo de “tontacos” fue un término acuñado en ‘Tonterías las justas’, pero ha servido para definir el target al que aspiraba el proyecto, y que ha recibido una respuesta masiva e ineserada por parte de la audiencia juvenil. El proyecto ha cautivado a estos fans por diversas razones, pero lo que parece claro es que ese hueco dedicado a la chavalada, el humor absurdo y la interacción masiva con el público deberá ser rellenado por alguien.